“Lo único que querÃa es que no se duerma Trump. ¡Al menos no cabeceó! Mi único temor es que a Trump no le empiecen a pesar los ojos” dijo con humor Ricky Pashkus, responsable del show multimedia que se vio anoche en el Teatro Colon agasajando a los presidentes extranjeros presentes en el G20 en Buenos Aires, titulado “Argentum”.
Hablando con “Modo Sábado”, el coreógrafo y creador habló mucho sobre el maravilloso regreso de su amigo Julio Bocca al escenario del primer Coliseo.
“Julio volvió al teatro por amor. Julio no querÃa venir porque él tenÃa enojos. No fue bien tratado en algunos momentos y se fue enojado sintiendo que habÃa cosas que no fueron como él creÃa y como yo, por supuesto creo, que no debieron haber sido en relación a un gigante. Los argentinos no debiéramos ser asà con un grande de la cultura”, explicó y agregó que “con Julio fuimos socios hace años. Y lo empecé a llamar por años, y le insistÃ, le insistÃ, le insistÃ; me dijo “estás consiguiendo lo que nadie consiguióâ€, y le digo: “sÃ, te voy a buscar a donde sea!â€, y vino”.
“Lo conozco tanto a Julio!! No les puedo explicar lo que sentà cuando lo vi a Julio en el escenario. Cuando Julio te dice que sà es sÃ. Salvo que quiebres alguna palabra. El sistema Federal de Medios puso a disposición todo, y él agradeció mucho eso porque se sintió mimado
Sobre la Gala en sà relató Ricky que “no lloré porque soy lerdo para llorar, lloro para adentro. Pero subà al escenario con todos los bailarines arriba, con el telón bajo, todos gritando y sentà un privilegio muy grande de haber estado en ese momento. Hay momentos que son EL MOMENTO. Esto no dependÃa de un éxito o un fracaso. Esto no era rating, era un acto de amor que podÃa sentir que pasara algo que fuera útil para lo polÃtico, para los artistas, para lo que gritaban “Argentina, Argentinaâ€, pensé “guau, la cultura puede hacer esto: que lo ambiguo se vuelva concreto!â€
Que la foto que recorre al mundo es frente a un hecho artÃstico es buenÃsimo. No digo que la cultura vaya a cambiar el mundo pero sà creer que dejar de lado la mirada, profundiza los problemas.