En los últimos días se viene acrecentando en los ámbitos de la industria televisiva la charla entre ejecutivos de todos los canales por las mediciones de Kantar Ibope Media de Argentina.
El tema no es nuevo, pero ahora ya resulta preocupante, como lo vienen manifestando quienes dirigen en el día a día los destinos de la programación.
Los números de la televisión son el dato clave y cotidiano para las decisiones dentro y fuera de las emisoras y la falta de confiabilidad quiebra el eje de un negocio que le da trabajo a miles de personas.

Por estas horas podríamos decir que ya no se trata de rumores de pasillo, sino de una firme convicción de modificar rumbros si la situación no se acomoda, sobre todo por las fuertes diferencias entre el real time y el minuto a minuto del día anterior.
No es la primera vez que aparecen este tipo de cuestionamientos a la hora de conocer las mediciones televisivas; pero por lo que pudimos recoger, la preocupación de la industria habría llegado a un límite y con intención de modificar acuerdos.
El foco está puesto claramente en la planilla diaria de Ibope de Argentina con la que se deciden los destinos de una televisión que hoy cuestiona y pide respuestas urgentes.
