Ver “Desde el Jardín” con Guillermo Francella como protagonista en el Metropolitan puede significar para muchos un momento de pasarla bien en el teatro, riendose con un gran comediante, pero para quien tenga ganas de sentarse después a reflexionar sobre lo visto, impresiona la vigencia de un texto que Jerzy Kosinski escribió hace décadas, y que mantiene impecable su visión sobre el armado del poder económico y político.
La historia de Chauncey Gardiner es conocida: un tipo que vivió toda su existencia encerrado en un jardín, sin más contacto con la realidad que la televisión y lo que esa pantalla le devuelve sobre el deber ser en la sociedad.
Con esa sola enseñanza llega al mundo de la Casa Blanca y con su lenguaje de jardinero embelesa a quienes se entienden en el idioma de las finanzas y las candidaturas y enamora a las mujeres a través de sus conocimientos básicos de botánica.
No era tarea sencilla llevar la trama de esta icónica película que protagonizó Peter Sellers al teatro, pero entre el propio Francella, Adrián Suar y Pablo Kompel, le pusieron mucho a esta producción en inversión económica, como para que se luzca un diseño escenográfico ambicioso (Julieta Kompel y Gonzalo Cordoba Estevez) que suma y mucho, igual que la iluminación (David Seldes) y la música original (Damián Kompel).
Ese conjunto se multiplica con un afiatado elenco, dirigido por Marcos Carnevale, donde se destacan Andrea Frigerio en la enamorada Eva (excelente el vestuario de Laurencio Adot), Martín Seefeld, en el rol del confundido presidente y Daniel Miglioranza, como el Mecenas Ben,
Claro que Francella es el eje y la luz que ilumina todo el espacio, en el centro de un cuento que refleja lo siniestro que puede ser el poder cuando para retenerlo no teme en dejarlo todo en manos de un pobre jardinero.
