Mientras en La Cumbre, con Santiago del Moro, negó todo con relación a sus actitudes violentas y a la falta de responsabilidad paterna con su hija de 22 años; charlando con su amigo y consejero para entrar en Gran Hermano, Gustavo Conti y con la Tora, Eduardo Carrera mostró un perfil muy distinto al que se le vio en tv abierta, incluso con Vero Lozano.
Liberado de cuestionamientos, contó, por ejemplo, que cuando Dani la Coach le cuestionó sentarse a la mesa de su grupo en la Casa y él se vio triste y compungido “lo hice a propósito”, haciendose la víctima. Incluso el videograph decía “Eduardo, un showman”, lavándole la imagen al ex jugador y después la Tora leyó un mensaje donde tildaba a Eduardo de “viejo lindo”.
“Ya hablaron lo demás en todos los canales, hablamos de “Gran Hermano” dijo la Tora justificando su mirada en el stream, llamativo en una mujer que mostró una imagen más combativa siempre, con relación a los varones violentos.
Justamente en “LAM”, Matías Bagnato, quien le hizo el reportaje a Romina, ex mujer de Eduardo a quien conoció en su edición de “Gran Hermano” y a su hija, Mia; mostró su enojo por las declaraciones de Ximena Capristo, defendiendo a Carrera.
La panelista y mujer de Conti, son amigos personales de Carrera y buscan limpiar su imagen diciendo que es muy buen padre con su hijo adolescente, fruto de otra relación de la que también está separado.
De ese hijo, Martino, Eduardo habló todo el tiempo en la Casa, donde nunca nombró a su hija Mia.
